
.exiliada.
cómo no ves ¡tú!,
marchita, ¡exiliada por azar!
que dejaste tormenta,
una fisura infinita
lugares abiertos de carnes,
de dolores quietos y miradas amadas
¡cómo diablos no ves!
que estoy gritando en silencio,
que de mi boca te cubro de flores
